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Vanguardia Saltillo, COahuila 09 de marzo del 2010 Don Emilio Arizpe de la Maza, uno de los principales impulsores del desarrollo de Saltillo, falleció ayer en su casa a los 92 años de edad.
Eje de la industria refresquera y textil de México, don Emilio fue además un altruista de Saltillo y la región, y el impacto de sus acciones abarca diferentes ámbitos.
El industrial murió a las 21:35 horas, lo que provocó gran consternación en todos los sectores de la comunidad, de la cual es una figura indiscutible.
Los familiares del directivo del Grupo Arca, su esposa Concepción Narro, sus hijos Concepción, Emilio, Cristina, Alejandro, Marielena, Beatriz y Catalina, así como su hermano don Joaquín, reciben desde anoche las condolencias de decenas de personas.
Y es que con su deceso Saltillo pierde a uno de sus grandes líderes, uno de sus forjadores esenciales, y un hombre visionario.
“Don Emilio fue uno de los grandes precursores de nuestra ciudad, un hombre que le abrió nuevos horizontes a Saltillo, y que dio una muestra exitosa de que las empresas de Saltillo podían salir a conquistar otros mercados, otras ciudades, otras regiones”, expresó Óscar Peart Mijangos, presidente de la Unión de Organismos Empresariales Coahuila Sureste.
Don Emilio Arizpe nació en Saltillo el 2 de junio de 1917. Estudió la primaria en el Colegio San Patricio y la luego en la Escuela Secundaria Patria de la Ciudad de México.
Prosiguió su preparación en la Academia Saint Joseph, de Brownsville, Texas, y se graduó como Ingeniero Textil en el North Caroline State Collage, en Raleigh, en 1939.
Fue presidente del Grupo Arma, puesto que desempeñó desde el fallecimiento de su padre en 1964. Actualmente fungía como directivo del Grupo Arca, filial de la industria refresquera Coca Cola y productora de mezcilla.
Además figuró como presidente del Patronato de la Cruz Roja durante 30 años; del Patronato de la Universidad Autónoma del Noreste (UANE), del Banco de Coahuila, de la compañía hotelera Camino Real, de Banca Serfin, de la Cámara Textil del Norte y fue en varias ocasiones presidente del Casino de Saltillo.
También fue presidente y consejero del Bancen y consejero nacional del Banco Internacional. Don Emilio se caracterizó por el interés que guardó a favor de todas aquellas iniciativas en beneficio de la comunidad y fue también socio fundador del Club Sembradores de Amistad.
“Nos deja un legado de compromiso social, de conciencia con su entorno, porque siempre fue una persona que apoyó muchísimo a tantas y tantas asociaciones civiles y organismos de beneficencia, un hombre justo con sus empleados y clientes, un empresario consciente de que tenía que devolver a la sociedad algo de lo mucho que él recibió”, expresó Braulio Cárdenas Cantú, líder de los restauranteros del país.
Todos quienes lo conocieron lo recuerdan siempre con una sonrisa. El hecho de que sus empresas formen parte de Arca, el segundo conglomerado más grande en Coahuila, y el noveno por su valor en el mercado de valores nacional, nunca hizo mella en su sencillez.
Eso quedó patente cuando, pese a sus enormes éxitos profesionales, en una de las últimas entrevistas que VANGUARDIA le realizó, al preguntarle cuál era su máxima satisfacción, don Emilio no pensó la respuesta y rápidamente contestó que su familia era lo más importante de su vida.
“Primero los hijos que he tenido”, señaló, “yo considero que mis hijos son mi tesoro; la familia es lo más importante. ¿De qué te sirve tener mucho dinero si estás solo en este mundo? Todo hay que compartirlo con la gente que quieres”.
Foto Vanguardia
levh
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